Organizadora de eventos


Dios quiso que nos casáramos.
Un 23 de mayo de 2023 recibimos la noticia de la enfermedad de Carmencita. En ese momento estábamos en Estados Unidos y aún nos quedaban una semanas antes de regresar a España, así que tuvimos que adelantar nuestra vuelta. Lo primero era ir a verla y así fue. Después de 2 vuelos, 1 ave y el trayecto en coche hasta el hospital, llegamos! Recuerdo que estábamos nerviosos y emocionados. Nos plantamos en su habitación y…¿Dónde está Carmencita? Preguntamos y nos dijeron que en el hospital la llamaban “La fugitiva”, porque nunca estaba en la habitación. Así que nos tocó empezar a buscarla por todo el hospital: en la cafetería, en los pasillos y, especialmente en la capilla, ya que pasaba mucho tiempo allí. Seguro que estaría rezando y ofreciendo su enfermedad, pidiendo por todos nosotros y por el plan que nos tenía preparado.
Ascensor arriba, ascensor abajo y ni rastro de ella. Hasta que en una de esas que se abren las puertas del ascensor donde íbamos, la vimos corriendo hacia su habitación. Nos quedamos asombrados de la energía que tenía. Fuimos detrás de ella y cuando entramos en la habitación nos recibió, como podéis ver en la foto, con una bandera de España ondeándola y gritando “JA ESTÁN ACÍ ELS AMERICANS”. Su cara deslumbraba pura felicidad.
Mari Carmen tenía una sorpresa preparada para nosotros. Ya nos lo dijo por teléfono antes de llegar. ¿Qué sería?
Cuando bajó un poco el nivel de emoción, de repente lanzó la sopresa. Sacó el libro del sacramento del matrimonio. Nos dijo que ya tenía lo más importante preparado: el cura y el curso prematrimonial. Justo en ese momento había quedado con el cura para que lo conociéramos y con nuestros formadores Nicolás y Miriam. Nos quedamos en shock, ya que realmente era algo que teníamos pensado hacer, pero más adelante. Además, ¿como íbamos a organizar una boda en 1 mes y medio? Al principio no encajaba en nuestros planes, especialmente por la falta de tiempo, ya que si todo iba bien, queríamos regresar a EEUU a principios de agosto. Después de unos días de reflexión, decidimos intentarlo. En cuestión de horas teníamos ya el salón de banquetes. Al día siguiente, las invitaciones hechas y así así iba saliendo todo muy fluído. Durante ese tiempo de preparartivos pudimos disfrutar de verla muy ilusionada y feliz. Siempre le quitaba importancia a los problemas así como a su enfermedad. Fue admirable la fortaleza con la que afrontó su enfermedad y la tranquilidad que transmitía a todos.
El 21 de julio de 2023 nos casamos y tuvimos la suerte de que Carmencita estuviese presente en ese día tan especial.
Nos sentimos muy agradecidos del plan que Dios tenía preparado para nosotros a través de Mari Carmen.

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