"Con la paz de las montañas te amaré"
Así empieza la canción de Miguel Bosé que tanto le gustaba cantar a Lourdes. La primera vez que se la escuché cantar estaba ingresada en el hospital en la misma habitación que mi madre, cuando apenas podía decir una palabra. Hoy despidiéndola, su madre comentaba "lo decía todo y no decía nada", y es verdad. Lourdes era incapaz de verbalizar dos palabras seguidas, pero con su mirada y su actitud lo decía todo, o al menos lo importante, porque trasmitía alegría, serenidad, ilusión, fortaleza, empeño...y sobre todo cariño. Un ejemplo de mujer, que supo aceptar y llevar con dignidad y alegría las limitaciones físicas y los problemas de salud, amando mucho, dejándose cuidar y luchando con afán.
Gracias a mi madre pude conocer a esta maravillosa mujer y a su encantadora familia que tanto me han enseñado diciendolo todo y no diciendo nada.
Comentarios
Publicar un comentario